22 nov. 2012

Inspiración





Inspiraciones para mí de este otoño-invierno... Siente que el otoño me ha devuelto algo que hace un tiempo perdí: mi cretividad, mi ilusión, mi humildad, mi serenidad y mi amor.
 
Será que con las hojas se caen también las cosas innecesarias que nos rodean: personas falsas, momentos sin sentido, emociones vacías, gestos sin valor, energía negativa...
 
¿Sabéis qué valoro hoy? Por supuesto no tiene nada que ver con lo que valoraba hace escasos meses atrás. Hoy valoro un abrazo de mi madre (con sus palmaditas nerviosas en mi espalda), un beso de mi padre (sentir su mullida barba rozando mis mejillas), un yo también de mi sobrina cuando la digo te quiero, escuchar las inquietudes de mis apoyos femeninos (mis hermanas, no sólo de sangre sino de alma), formar parte de un sueño de esa especial pareja de amigos a la que amas con locura con un amor difícil de explicar, ver fotos de esas almas por llegar tan protegiditas en sus úteros matenos, abrir lo ojos a una amistad cercana sobre cualquier tema y enseñarle que siempre hay un camino alternativo, ayudar a saltar, a cruzar, a volar, a bailar, a cantar, a tocar, a soñar... Ayudar a que cada persona sea ella misma con toda su esencia y su pureza más humana, más kármica. Valoro mirarme al espejo y ver mi rostro joven, fresco y feliz; ver mi cuerpo moldeándose saludable y hermoso; ver mis cicatrices y mis imperfecciones cual recuerdos preciados como si se trataran de una pieza de coleccionista, una edición limitada y valorarlos por lo que son hoy: una señal de que aunque las cosas se pongan feas yo puedo. Valoro sentir mi cuerpo desfallecer de placer al hacer el amor y de dolor al ejercitarlo cuando voy a entrenar o a correr. Valoro mis clases de yoga porque conectan mi alma, mi mente y mi cuerpo en un sólo eje harmónico y casi hipnótico. Valoro a todo el entorno que me rodea, al que respeto, admiro y amo por su belleza salvaje y natural.
Valoro estar alrededor de la cocina ayudando a mi pareja a preparar algo suculento para cenar mientras los perros corretean y se muerden a modo de harmonia y diversión. Al son de sus juegos, les acompañan los nuestros: más sutiles, más amorosos y excitantes. Valoro el olor que desprende su cuello cuando lo beso, la fuerza de sus brazos al rodearme para hacerme prisionera de su amor. Valoro su mirada de amor que me ilumina y me acompaña incondicionalmente obre mejor o peor. Valoro tenerlo al lado durmiendo, sólo porque sabes que puedes acariciar su mano en cualuqier momento de la noche. Valoro que al marcharse por la mañana me bese y se despida mientra yo vuelvo a mi sueño reparador... Valoro cada momento con él porque es único él y los moemntos que compartimos cada instante que podemos.
 
Valoro mi día a día porque las pequeñas cosas son las que nos hacen realmente felices. Porque las pequeñas cosas que nos hacen sonreír, a veces, son las que menos valoramos en la borágine del día a día. Valoro este blog y te valoro a ti que lo lees...
 
Todo esto que valoro se transforma HOY en mi máxima inspiración...
 
Feliz e inspirador OTOÑO... Nos rodean hojas viejas, se desprenden cosas pasadas y mientras, disfrutamos del calorcito bueno del hogar... Aquí o allí. Donde sea...

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