31 ago. 2011

Oda a mi amigo

Tengo un amigo.
Me arropa cuando me siento desvalida y me anima cuando estoy triste.
Tengo un amigo.
Me abraza cuando lo necesito, me escucha y me mima en los días grises.
Tengo un amigo.
Me quiere, lo sé y yo le quiero. Somos felices juntos.
Tengo un amigo.
Desconocido, extraño a los ojos de los demás; a los míos, nos queremos, nos amamos.
Tengo un amigo.
Al que admiro porque quizás es mi espejo, en él veo cosas de mí desconocidas. ¡Me encanta lo que veo!
Tengo un amigo.
Se aleja de mí pero sabemos que HOY estamos más cerca que nunca.
Tengo un amigo.
Que aunque deje de ser mi amigo, lo amaré siempre y estará siempre en mi corazón.
Amigo, te deseo suerte en tu futuro. Espero seguir viviendo junto a ti miles de cosas, buenas y malas y seguir formando parte de ti siempre.
Amigo, vete, pero échame de menos cada noche. Que día a día sientas que dejaste algo y que tienes que volver: a rescatarme.
Te quiero, amigo, te quiero.
Sí, sí, clar, clar…

26 ago. 2011

Nadie se cruza en nuestras vidas por azar

Llegamos a este mundo con un cometido, una misión o un trabajo a llevar a cabo.
Elegimos desde antes de nacer la familia que va a acojernos, porque serán quienes nos ayudarán a conectar con el sentido de nuestra vida, ellos nos ayudarán (sin darnos cuenta) a conseguir nuestro objetivo existencial.
Hay gente que a lo largo de su vida consigue saber cuál es y disfruta de su experiencia en la Tierra sacando el máximo partido a la misma. Y su vida se convierte en un viaje espiritual de felicidad y paz. Su harmonía interna es tal que no necesitan nada más en esta vida.
La sociedad en la que vivimos no entiende de espiritualidad, ni de amor, ni de cometidos. La sociedad actual somete cual ovejas a la gente, nos obligan a seguir las directrices que les interesan y, sobretodo, nos instan a que no pensemos mucho. No salir de la norma, no destacar y no pensar más allá de lo socialmente permitido. Sino aceptas las reglas, eres un antisocial, estás mal visto y formas parte de los grupos minoritarios y marginales. Si no les obedeces, ellos actúan, nos someten con el arma más poderosa que tienen: el miedo.
Todos llegamos a este mundo para aprender de la vida.
Sufrimos porque forma parte del aprendizaje y mirar adelante con ganas de seguir aprendiendo es la única opción posible para conseguir estar en equilibrio con nosotros mismos y con el universo.
He conocido personas maravillosas y necesito seguir conociéndolas para que me aporten su paz, su amor y su harmonía.
Cada persona que se cruza en nuestra vida nos aporta algo, nos enseña, nos hace más grandes y, a veces, mejores. Cada persona que se cruza en nuestra vida lo hace para enseñarnos algo. Y cuando acaban su cometido, hay que dejarlas fluir...
Disfrutad de cada momento, de cada nueva persona y de cada novedosa experiencia que os suceda porque sin duda, la vida es eso, aprender, aceptar y seguir... Seguir el camino, que nos lleve de regreso a casa, dónde empezó todo.

23 ago. 2011

Respiro hondo. Miro el ordenador, entran mails y suena el teléfono. Busco precios, salgo al almacén y preparo algunas muestras para enviar. Entre la ida y la vuelta de mi paseito al almacén, enciendo un cigarrillo. Desearía que fuera un cigarrillo mágico que me llevara al País de las Maravillas y cuál Alicia, me despertara en un prado descubriendo que lo que vivo es sólo un sueño. Pero no es así. Días tras día, la misma ansiedad, la misma monotonía, el mismo aburrimiento y miro el reloj casi a cada hora para saber cuánto suplicio más tengo que aguantar. La carcel debe parecerse a estar aquí encerrada, delante del ordenador y entre estas 4 paredes. Me aburre, me deprime y a veces me enloquece estar aquí.
Así, que en los días de más necesidad abro mi blog y escribo. Me dejo llevar, creo y me evado de todo mi alrededor, hasta que suenan las 17.30h. En ese momento mi mente se relaja y mi cuerpo se deja seducir por cualquier pensamiento divertido y se llena de energía. Con una sonrisa en la cara sólo tengo un pensamiento mientras conduzco 40 minutos hasta casa: volver con ella.
Si el mundo se acabara hoy, me arrepentiría mucho de estar dónde estoy. Me arrepentiría de perder el tiempo como lo estoy haciendo y de hacérselo perder a quienes me rodean.
Pero sin embargo me asusta cambiar, no por mí, sino por mi alrededor. Vivimos en unos años de psicosis enfermiza y, a veces, se pega. Parece un suicidio dejar un trabajo en los tiempos que corren, es como coger un tantō  y hacerse el hara-kiri (seppuku 切腹?).
En fin, soy joven, idealista y, reconozco mal me pese, que a veces un poco caprichosa.
Necesito encontrar el antídoto que me permita fluir. Necesito la llave mágica que hace que trabajar sea un gozo cada día porque disfrutas y te apasionas con tu trabajo. Sé que llegará pronto, algo se cuece en mí, lo siento. Sucederá pronto y será revelador.
Hasta entonces, o me resigno, o tomo ciertas medidas temporales... Veremos que hacemos... Por ahora, continuar con mi última hora de trabajo.

22 ago. 2011

Felicidad


Una sonrisa, una mirada, un saludo, una mueca, un arañazo, una carcajada, una broma, una burla, un gesto, una caricia, una palabra, un salto, una patada, un llanto, un guiño, un susto, una sorpresa, un lametazo, una alegría, una acaricia, un abrazo, un beso, otro de esquimal y uno último de vaca… ¡Hasta mañana pequeñas! A vuestro lado es difícil no sentirse completamente feliz. Gracias, os quiero.

19 ago. 2011

A mi madre

Eres mi luna. Eres mi espejo. Soy tu reflejo en el río cuando te asomas en su orilla. Soy tú sin serlo. Pero tú no eres yo. Y ahora que lo entiendo, yo no puedo seguir siendo tu reflejo, sino el mío mismo.
Te quiero mucho mamá.
Eres una persona fuerte, dura, luchadora, divertida, enérgica, entusiasta y vivaz.
Ojalá hubieras tenido otra vida y otros tiempos.
Desearía que hubieras hecho cuanto deseabas, quizás tener una moto grande para viajar por el mundo y sentir el viento en tu cara ondeando tu cabellera castaña, preciosa.
Ojalá hubieras podido demostrar a los hombres que eres una mujer capaz de plantarles cara, sin miedo a ningún tipo de peligro, quizás te hubieses alistado al ejército. Te imagino cual Demi More en la película "La Teniente O'Neil" poderosa, segura de ti misma y sexy, mujer.
Ojalá hubieras tenido la oportunidad de saber más, de poder estudiar aquello que te hubiese gustado, quizás te hubieses decantado por las letras, la filología porque siempre te ha encantado leer. O quién sabe, quizás hubieras sido una reconocida poetisa porque tienes tanto que explicar al mundo, tanto que enseñarles... Tanto, que ni tu misma eres consciente del potencial que hay en ti y de lo lejos que hubieras llegado.
Te admiro porque a pesar de no haber tenido la vida loca que muchas buscamos, tuviste fe y amor, pese que te arrebataron tu niñez, a nosotros nos facilitaste la nuestra.
Y tengo muy buenos recuerdos de ti, mamá, de tus sonrisas, de tus abrazos, de tu protección y de tu cuidado. Nunca has sido una persona que pudiera demostrar sus sentimientos porque nunca nadie te enseñó a hacerlo, siempre disfrazas tus debilidades con bromas y sarcasmo, y en tus momentos de soledad en el sofá, delante de la televisión, con lágrimas.
Pero me protegiste del mundo, me dejaste ser una niña y me mimaste comprándome cereales cuando mis hermanos comían galletas, comprándome alguna chuchería a escondidas, o ese vestido que me gustaba o los cromos para poder acabar la colección.
Te admiro porque luchaste en un mundo machista, fascista, llenos de rencores, de odio y miedo. Salías a la calle a comprar el pan sin saber si quiera pronunciar una palabra de aquél que siendo tu país, no hablaba tu idioma. Te adaptaste y sufriste en silencio penurias de frío, dolor, soledad... Y esperabas impaciente a tu marido cada día, enamorada, respetada.
Te admiro porque criaste a 4 hijos, 3 de golpe, sin guarderías, sin depresiones post-parto, sin pañales desechables, ni complementos especiales.
Te admiro porque nos has enseñados muchos valores, entre ellos, a querernos entre nosotros, a valorarnos y a desear cada día estar juntos y sentirnos cerca porque la familia es lo más importante, pese a que tu jamás tuviste una cuando chica. Hoy sí, has logrado lo que anhelabas. Has formado tu familia y somos felices, nos amamos y nos tenemos los unos a los otros para cuidarnos siempre.
Te agradezco mamá, que me transmitieras tu fuerza y tu valor para superar mis debilidades, para luchar en este mundo y ser una persona con valor, con arranque y con motivación para hacer cosas.
Te agradezco que confies en mí, aunque haga cosas que no te gusten o te susciten preocupación y malestar. La verdad es que no me está iendo nada mal la vida que he decidido vivir (aunque no sea la que a ti te gustaría para mí). La verdad es que empiezo a disfrutarla y a ser feliz. Empiezo a darme cuenta de muchas cosas. Y te valoro como persona mucho más de lo que jamás te he dicho. Para mí fuiste siempre mi ejemplo, mi bandera, mi espejo. Hoy te doy las gracias por ayudarme porque siendo como tú he conseguido muchísimas cosas y he vivido muchísimas experiencias (buenas y malas) que me han enseñado a ser más persona.
Hoy mamá necesito ser yo. Necesito decirte lo que pasa dentro de mí y necesito que me escuches.
Te quiero mamá.
Gracias por todo lo que has hecho por mí, lo hiciste lo mejor que supiste y por ello te doy las gracias.
Te quiero mamá.
Gracias por corresponderme los besos y los abrazos cuando te los he pedido. Voy a seguir haciéndolo porque necesito sentir tu calor protector sobre mi piel.
Te quiero mamá.
Y así soy yo. ¿Me vees? Sensible, delicada, soñadora, idealista... Aunque parezca frágil, y lo sea, me has enseñado a volver a levantarme tras una caída. Así que no hay nada que temer. Tengo lo mejor de ti y de mí aquí dentro.
Te quiero mamá. Gracias.

16 ago. 2011

Gracias Universo

Se cruzan miles de personas en nuestras vidas, algunas de ellas pasan sin más, otras consiguen un pedacito de ti que a veces no valoran y ni tan sólo conservan en buen recaudo.
Yo soy la única persona capaz de salvaguardar mi alma, mis pedacitos, de juntarlos y salvarlos. Soy la única capaz de hacerme feliz a mí misma y, sinceramente, doy gracias a todas las personas que alguna vez me han hecho llorar o perder algun pedacito de mí porque ahora que se va reconstruyendo este puzzle que soy yo, me siento más libre y más fuerte que nunca. Gracias a todo lo que he vivido hoy soy feliz de ser como soy, de vivir lo que he vivido, disfrutar lo que he disfrutado y sufrir lo que he sufrido.
No tengo palabras suficientes para mandar este mensaje al UNIVERSO, un mensaje de gratitud por todo lo que me ha dado y lo que me ha arrebatado. Sin ello, hoy por hoy, no sería ni la enésima parte de lo feliz que soy. Auténtica y real. Soy yo... Y estoy aquí.